Variantes del coronavirus SARS-CoV-2

Nuevas variantes del coronavirus SARS-CoV-2, ¿qué son? ¿cuánto tenemos que preocuparnos?

 

Ahora que empezamos a tener distintas vacunas contra el coronavirus, estamos oyendo hablar muy frecuentemente en los medios de comunicación acerca de las variantes del coronavirus, en ocasiones de forma un tanto alarmante. Pero, ¿qué son las variantes del coronavirus? Y… ¿tenemos que preocuparnos? Vamos a intentar revisar un poco este tema.

 

 

¿Qué son las variantes del coronavirus?

Vayamos por partes. Para entender qué son las variantes, necesitamos tener claro qué tipo de virus es el coronavirus SARS-CoV-2. Este virus tiene un material genético formado por ácido ribonucleico, o para que nos entendamos, ARN. ¿Y esto qué significa?

 

El material genético de todos los seres vivos puede ser de dos tipos. Por un lado, Ácido desoxirribonucleico, comúnmente conocido como ADN. Pero también puede ser ácido ribonucleico o ARN como es el caso del coronavirus. Así, el material genético de los humanos está formado por ADN, pero el de algunos virus como el SARS-CoV-2 está formado por ARN.

 

Pues bien, una diferencia importante entre el ADN y el ARN es su estabilidad. El ADN es muy estable, mientras que el ARN es muy inestable. ¿Y esto, de nuevo, qué significa? La estabilidad en el material genético es la capacidad de cambiar, nos habla de cuánto cambia el material genético. ¿Y qué es un cambio en el material genético? Una mutación. De modo, que intentando resumir, el ADN al ser muy estable, muta muy poco, mientras que el ARN es muy inestable y, por tanto, muta mucho.

 

Si he logrado dejar claro que el coronavirus puede mutar mucho, entenderemos qué son las variantes. Porque las variantes no son, ni más ni menos que mutaciones del material genético del virus. Esas variantes hacen que se generen virus ligeramente diferentes al original.

Variantes del coronavirus SARS-CoV-2

Variantes del coronavirus SARS-CoV-2

¿Qué variantes son las más conocidas?

Actualmente las variantes más conocidas son las llamadas “británica”, “africana” y “brasileña”. Esto significa que tenemos al menos tres tipos de virus ligeramente diferentes al original que se detectó en la ciudad china de Wuhan. Pero, ¿qué cambios son los importantes en estas variantes como para que estemos hablando tanto de ellas?

 

La variante británica presenta una mutación (cambio) en la zona en la que une al receptor mediante el cual entra en nuestras células. Ese cambio, hace que el virus entre más fácilmente, es decir, la variante británica es más infecciosa.

 

La variante brasileña tiene una mutación en la zona donde se unen los anticuerpos que generamos contra el virus cuando nos infectamos. Esos anticuerpos son una de nuestras herramientas para frenar el virus. De modo que esta variante es preocupante porque podría hacer que las defensas generadas contra el virus sean menos eficaces. Esto podría afectar a la eficacia de las vacunas.

 

Y finalmente tenemos la variante africana, que es quizá la más preocupante. Y es que tiene las dos mutaciones que acabamos de describir. De modo que es una variante más infectiva y, además, puede que nuestras defensas “le afecten menos”.

 

¿Cuánto nos preocupamos?

Entendamos que desde que el coronavirus SARS-CoV-2 apareció en nuestras vidas, hemos aprendido a ser cautos en nuestras predicciones. De modo que algo hay que preocuparse, pero intentemos verlo desde el punto de vista de lo que nos dicen los datos científicos actualmente.

 

Aún no están publicados, pero tenemos noticias de que, aunque la eficiencia de las vacunas que estamos recibiendo se reduce ante las variantes africana y brasileña, estas vacunas siguen siendo eficaces en un alto grado. Las noticias que recibimos nos hablan de una eficacia por encima del 50%. De modo que, en el peor de los casos, las vacunas protegerían a la mitad de los infectados con estas variantes.

 

Por otro lado, al ya conocer estas variantes virales, las empresas fabricantes de vacunas están generando versiones evolucionadas de las mismas, intentando mejorar la respuesta frente a las nuevas variantes.

 

Con lo que el mensaje sería que debemos estar atentos a las variantes, implantar sistemas de detección como los que se están llevando a cabo, seguir manteniendo las medidas de protección que tenemos hasta ahora y continuar la vacunación. Y es que en la próxima noticia os hablaré de nuevos datos sobre la eficacia de la vacuna de Pfizer en cientos de miles de personas. Haré un spoiler: la vacuna funciona.

 

 

 

 

Autor: Dr. CArlos del Fresno Sánchez; @arlosdel