Resultados científicos de la segunda vacuna

¿Qué nos dicen los resultados científicos de la segunda vacuna contra la COVID-19?

 

En el último post del pasado 2020 intenté describir los datos que nos aportaba la primera publicación científica acerca de una de las tres vacunas contra la COVID-19 que ya se están administrando en distintas partes del mundo. En esta ocasión, os hablaré de los resultados científicos de la segunda vacuna, publicados en la prestigiosa revista New England Journal of Medicine, acerca de los resultados del ensayo clínico de la vacuna diseñada por la compañía Moderna. Insisto en que para que estos resultados hayan llegado a ser una publicación, han pasado por un proceso de evaluación científica exhaustiva.

 

Antes de entrar en materia es importante destacar que esta vacuna está fundamentada en el mismo principio que la de Pfizer-BioNtech, la cual se está administrando en España. Estas vacunas consisten en administrar un fragmento sintético de ARN que permite que nuestro cuerpo exprese una proteína del virus. En concreto la proteína S. De esta forma, nuestras defensas (sistema inmune), la identifica como extraña y así, si llegamos a enfrentarnos al virus real, estaremos preparados para identificarlo y atacarlo.

 

Esa molécula de ARN es un fragmento de material genético, en una forma que nuestro cuerpo puede utilizar para producir la proteína S. Pero que quede claro. No va a modificar nuestro ADN. No se va a meter en nuestro ADN. En resumen, no va a cambiar nada de nuestro genoma. ¿Por qué? Porque ni la vacuna ni nuestro cuerpo tienen la maquinaria necesaria para hacer nada de eso.

 

La vacuna de Moderna es segura

 

Al igual que con cualquier otra vacuna, parece claro que al inyectarnos esta también tendremos alguna reacción. ¿De qué tipo? En el 80 % de los casos dolor en el punto de inyección, en el 70% de los casos dolor de cabeza o fatiga. Estos son los “temidos” efectos secundarios tras la administración de las dos dosis necesarias para que esta vacuna funcione. No parece demasiado, ¿no?. Y lo dicho, es algo muy normal cuando nos vacunamos. No perdamos de vista que nos estamos exponiendo a un agente extraño contra el que nuestro cuerpo reacciona. Pero de manera leve y transitoria.

 

En cualquier caso, la conclusión del estudio es que la vacuna es segura y por ello el ensayo clínico ha proseguido hasta hoy.

 

La vacuna de Moderna es eficaz

 

Los resultados científicos de la segunda vacuna, generada por Moderna, muestran que para verificar la eficacia de esta vacuna, se ha estudiado su efecto en casi 30.000 personas. A la mitad de ellas (14.598) se les administró la vacuna placebo, es decir, con todos los componentes excepto el ARN que he explicado antes. A la otra mitad (14.550) se les administró la vacuna completa, incluyendo el ARN. Una vez administradas las vacunas, se hizo un seguimiento de esas personas para ver si desarrollaban COVID-19. Ese seguimiento duró tres meses desde la aplicación de la segunda dosis de la vacuna.

 

Pues bien, el resultado fue que en el grupo que recibió placebo, se detectaron 185 casos de COVID-19 con síntomas. Sin embargo, en el grupo que recibió la vacuna completa, sólo se detectaron 11 casos. De modo que del total de casos, si sumamos 185 + 11 = 196, de los cuales, 185 fueron en el placebo, obtenemos una eficacia del 94%. Tenéis los datos en la gráfica.

 

Resultados científicos de la segunda vacuna

Resultados científicos de la segunda vacuna

 

Además, entre todos los participantes se observaron 30 casos de COVID-19 grave, incluyendo un caso que supuso la muerte. Todos estos casos se dieron en el grupo placebo. La conclusión de estos datos es que la vacuna previene el desarrollo de esos casos de COVID-19 grave que requieren hospitalización y que pueden llegar a ser fatales.

 

El resumen de estos datos es que una vez vacunados, sólo se van a “escapar” un 6% de los casos (100% – 94% = 6%). Ese 6% de los vacunados que desarrollarán COVID-19, nunca será grave. ¿Suena bien, no?

 

La vacuna de Moderna funciona en mayores de 65 años

 

Esto es importante. Dentro del estudio, se ha diferenciado entre personas de entre 18 a 65 años y mayores de 65. Los datos indican que la eficacia de la vacuna es menor en mayores de 65 años, con valor de 86,4%. Sin embargo, a pesar de que se reduzca su eficacia, sigue siendo aún muy alta para ayudar a proteger a nuestros mayores.

 

¿Nos vacunamos con esta vacuna entonces?

 

Esta pregunta es muy fácil. Si, si y si. Con esta, y con cualquiera que llegue, siempre y cuando se sometan a los controles y evaluaciones que están superando las tres vacunas que ya se están suministrando a nivel mundial. En concreto, la de Moderna, de la que estamos hablando en este post, es segura y eficaz. De modo que más pronto que tarde llegará también a nuestros centros de vacunación.

 

Curiosamente, nos faltan los datos científicos publicados de la vacuna que ya se está administrando, la de Pfizer-BioNtech. Esto no significa esta vacuna se esté saltando algo. Es de entender que se haya priorizado la preparación de la documentación requerida por las autoridades para empezar la vacunación, y la publicación estará al caer. Y yo intentaré explicarla cuando salga.

 

 

 

Autor: Dr. CArlos del Fresno Sánchez; @arlosdel