Queso suizo y coronavirus

¿Qué tiene que ver el queso suizo y el coronavirus?

 

Pensemos en el queso suizo. Nos viene a la mente un gran queso, generalmente no muy curado y… con grandes agujeros. Pues bien, el virólogo australiano Ian Mackay, ha aplicado el modelo de queso suizo en relación con la pandemia. Veamos qué significa.

 

Modelo de queso suizo.

 

Muchos de nosotros esperamos que las vacunas contra el coronavirus SARS-CoV-2 sean el camino para dejar atrás la COVID-19, lo que nos permitirá recuperar nuestras antiguas vidas. Pero deberíamos tener en cuenta que las campañas de vacunación por sí solas puede que no sean suficientes y que se necesiten otras medidas. Tengamos en cuenta que en anteriores noticias hemos repasado la eficacia de las vacunas, y en ningún caso hemos hablado de eficacias del 100%.

 

De este modo, el modelo del queso suizo representa lonchas del queso como medidas que podemos tomar frente a la infección por el coronavirus. El problema es que ninguna medida por sí sola es 100% efectiva para prevenir la propagación del coronavirus, y eso incluye las vacunas tal y como hemos comentado.

 

Visualicemos el modelo del queso suizo, con sus característicos agujeros, cortado en varias lonchas (lo tenemos en la figura adjunta). Cada loncha representa una de nuestras defensas contra el virus y ninguna de ellas es perfecta. Cada una de ellas tiene agujeros, que representan los defectos de cada medida, que permiten que el virus encuentre una vía de escape. Sin embargo, si hay varias capas, aumenta la probabilidad de que una de ellas detenga el virus. Veamos qué nos aporta cada loncha de queso.

 

Queso suizo y coronavirus

Queso suizo y coronavirus

Medidas (lonchas de queso) a tener en cuenta frente al coronavirus.

 

Las vacunas son el arma más poderosa en nuestro arsenal contra la COVID-19. Algunas tienen una eficacia superior al 90% y evitan que las personas se enfermen y mueran a causa de la enfermedad. Pero ninguna vacuna alcanza el 100% y existe la posibilidad de que contraigamos el virus o lo transmitamos incluso después de la inyección.

 

Las pruebas generalizadas pueden encontrar personas portadoras del virus que no saben que lo tienen. Pero las pruebas rápidas son imperfectas y pueden pasar por alto algunos casos.

 

Los sistemas de rastreo implantados por las autoridades rastrean a las personas que han estado en estrecho contacto con un caso positivo, para aconsejarles que se aíslen. Pero estos sistemas deben ser rápidos y alcanzar entre el 80% y el 100% de los contactos para que funcionen de manera eficaz.

 

La mayoría de los países aconsejan a las personas que sospechan o saben que tienen COVID-19 que se queden en casa y eviten a los demás. Algunos también requieren que los viajeros se pongan en cuarentena. Pero algunas personas no siguen este consejo o no pueden hacerlo.

 

Las mascarillas y las cubiertas faciales pueden bloquear las gotitas de virus al toser, estornudar y hablar. Pero incluso las mascarillas de la más alta calidad pueden dejar pasar algunos virus, sobre todo si no se usan correctamente. Además, las mascarillas deben ser utilizadas correctamente por una mayoría de la población para que sean realmente efectivas.

 

Mantener la distancia social (entre 1,5 y 2 metros) reduce la posibilidad de que el virus se transmita. Pero aún podemos atraparlo incluso desde más lejos debido a los aerosoles.

 

El aire fresco y la ventilación reduce el riesgo de infección y la radiación ultravioleta de la luz solar puede destruir los virus que quedan en las superficies. Pero el riesgo en el exterior no se reduce a cero. Por el contrario, la posibilidad de contraer el virus aumenta en áreas que están mal ventiladas. Cuanto mayor sea el flujo de aire, menor será el riesgo, pero el peligro sigue ahí.

 

Una buena higiene puede ayudar a detener la propagación del virus, pero el riesgo de partículas en el aire permanece.

 

De modo que como podemos ver, ninguna loncha de nuestro queso suizo garantiza una protección del 100%. Solo mediante el uso de una serie de porciones, o medidas, creamos las mejores condiciones para protegernos a nosotros mismos y a nuestros amigos y familiares.

 

Debemos seguir usando múltiples medidas para evitar que los agujeros del queso suizo se alineen y permitan que el virus pase.

 

 

Fuente: Nature y BBC news.

Autor: Dr. CArlos del Fresno Sánchez; @arlosdel