El cambio climático no solo trae consigo olas de calor e incendios forestales: también está impulsando la expansión de enfermedades transmitidas por mosquitos en Europa, como el dengue y el chikungunya. Según el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC), los brotes de estas infecciones, tradicionalmente vinculadas a regiones tropicales, se están multiplicando en países como Francia, Italia, Portugal (Madeira) y España. El aumento de las temperaturas y los viajes internacionales favorece que especies invasoras, como el mosquito tigre, encuentren un entorno perfecto para reproducirse y transmitir virus. Y es que, aunque a veces pueda parecer difícil de encajar, el cambio climático, los mosquitos e infecciones son aspectos muy relacionados.

Enfermedades que cruzan fronteras

El chikungunya provoca fiebre, dolores musculares y articulares, y en algunos casos artritis crónica. Este verano, Francia notificó 49 casos locales y en Italia aparecieron dos más. El caso más cercano a España se detectó en Hendaya, lo que llevó a las autoridades vascas a reforzar medidas de prevención.

El dengue, por su parte, causa fiebre y dolor de cabeza intenso, y ya se han registrado casos en Madeira, Francia e Italia, además de focos previos en Tarragona. La presencia de uno de los mosquitos que lo transmiten en el norte de España añade un nuevo reto, aunque este mosquito, a diferencia de otras especies, suele reproducirse lejos de las zonas habitadas.

El cambio climático, los mosquitos e infecciones

El cambio climático, los mosquitos e infecciones

El virus del Nilo, otra amenaza

El verano pasado, España sufrió el mayor brote de virus del Nilo occidental de su historia, con 158 casos y 20 fallecidos, sobre todo en Andalucía. Este virus, transmitido por mosquitos que se alimentan de aves, puede pasar desapercibido en la mayoría de las personas, pero en los casos graves provoca meningitis, encefalitis o incluso la muerte, especialmente en mayores de 60 años o personas con enfermedades crónicas. Su expansión depende también de las migraciones de aves, lo que hace difícil predecir dónde pueden aparecer nuevos brotes.

Cómo prevenir y vigilar

La clave para frenar estas enfermedades está en controlar a los mosquitos. Expertos recomiendan fumigaciones, vigilancia entomológica y, sobre todo, evitar acumulaciones de agua donde crían estos insectos. Además, aplicaciones ciudadanas como Mosquito Alert permiten reportar hallazgos de mosquitos sospechosos y ayudar a los investigadores a seguir su expansión. Instituciones europeas y locales trabajan en planes de vigilancia y coordinación, pero los especialistas insisten: el cambio climático seguirá favoreciendo la presencia de estos vectores, por lo que será necesario reforzar la prevención para evitar que estas enfermedades tropicales se conviertan en habituales en Europa.

 

 

Autor: CArlos del Fresno, @arlosdel

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