El SIDA es provocado por la infección con el virus VIH. En la actualidad
más de 27 millones de personas no saben que están infectadas
y 16 mil nuevos casos se dan cada día. Las cifras son alarmantes.
Sin embargo, es un virus que se puede controlar con relativa facilidad;
su propagación se da fundamentalmente por el acto sexual o mediante
contacto directo con sangre infectada (jeringas, transfusiones...).
En España las cifras de infectados siguen aumentando con independencia
de los hábitos sexuales.
El
virus y su detección
El
VIH es un retrovirus que ataca las células del sistema inmune,
replicándose dentro de ellas. Su detección se ha basado
en dos técnicas: la determinación de los anticuerpos que
genera el organismo frente al virus o la detección del virus
propiamente mediante un ensayo de PCR. La determinación de anticuerpos
es efectiva una vez que el individuo infectado los genere, se conoce
que esto ocurre de tres a seis meses después de la infección.
Por su parte, los ensayos de PCR determinan la presencia del virus,
lo cual reduce considerablemente el tiempo que ha de pasar desde que
ocurre la infección hasta que se pueda detectar (semanas o incluso
días).
¿Cómo
se contagia?
El
contacto directo con sangre o fluidos biológicos (semen, secreciones
vaginales y en menor grado saliva) infectados es la fuente principal
de contagio. De este modo, las relaciones sexuales sin protección,
las agujas compartidas o reutilizadas y la maternidad de madres infectadas
son las principales vías de infección.
El
riesgo es mayor si usted:
- Tiene relaciones sexuales promiscuas.
- Tiene un trabajo que requiere el contacto con sangre.
- Se somete a tatuajes o acupuntura con instrumentos no estériles.
- Usuarios de drogas.
- Tiene hemofilia
La cura
Aún
no se dispone de vacunas o tratamientos que eliminen por completo esta
enfermedad. No obstante, la combinación de drogas que actualmente
se emplean en los enfermos de HIV 1 y HIV 2 ha tenido relativo éxito en
el control de la carga viral y el mantenimiento de una mejor calidad
de vida. La detección de la infección en los estadios
primarios representa una ventaja considerable para la efectividad de
los tratamientos disponibles.